Críticas contra los videojuegos, respondidas por la propia industra
En los últimos días, sobre todo con motivo de la cercana expansión de World of Warcraft, hemos oído todo tipo de opiniones sobre los videojuegos y la importancia (excesiva según algunas voces contrarias) que los jugadores otorgan a este tipo de productos.
No faltan aquellos que argumentan que desde el excesivo precio hasta la "necesidad" que crea en los jugadores el consumo de videojuegos, las desventajas superan con creces a los posibles beneficios de la afición a los videojuegos.
Voces de la industria (entre ellas Eidos, una de las compañías punteras de Software) han salido a la palestra con la idea de equiparar a los videojuegos con otro tipo de productos de entretenimiento como son las películas o la literatura, y sin bien es cierto que la propia filosofía de cada producto es muy diferente, si hacemos caso a las cifras y la importancia que la industria moderna da a ambos mundos, podrían estar en lo cierto.
Parece evidente que los videojuegos hace años que han traspasado fronteras y que, muy al contrario de lo que suele pensarse, ya no es un segmento dirigido a los más niños sino que con la aparición de las nuevas generaciones de productos, las conexiones a internet y la posibilidad cada vez más acentuada de contar con auténticos productos multimedia, ha abarcado el abanico de consumidores de videojuegos, posibilitando que a día de hoy sea considerado como una industria idéntica en importancia y éxito que el cine o la música.
Por ello parece exagerado pensar que algo que mueve tanto interés y entre tantas personas diferentes pueda estar más cercano a ser una "plaga" que un mero medio de diversión al que, como todo, no hay que santificar ni demonizar y tan solo disfrutar, que para ello se inventó.

